En 1960, hace cincuenta años, Pagus Sangó escribe este poema de amor, que forma parte de su libro “El Intimista”, en donde hace que el protagonista reclame poéticamente pronto regreso a su amada. No soporta más la ausencia, que aliada con el tiempo suele borrar lo que los enamorados construyen o hacen en aras del amor. En su última parte insiste con vehemencia que concluya la ausencia, por el temor de que todo se olvida, y porque su alma, ya no resiste más tanta inclemencia.
Fernando Gómez Chavero
TU SILENCIO Y EL TIEMPO
No me eches al olvido amada mía,
Tu silencio lacera el corazón.
No cierres caminos a su porfía,
Hay algo que no entiende la razón.
Tu ausencia es una bruma en el vacío
Donde no hay luces ni ninguna flor,
El páramo se extiende y es muy frío,
Por tanto, espero tu regreso amor.
No prolongues por más el tiempo que huye,
En contra va de la corriente al mar,
Deshace lo hecho y nada reconstruye
Sólo pretende nuestro amor matar.
No me eches al olvido, bella aurora,
Como el sol a la noche, sin piedad.
Es mi alma la que suspira y llora
En un erial de amarga soledad.
Fernando Gómez Chavero
TU SILENCIO Y EL TIEMPO
No me eches al olvido amada mía,
Tu silencio lacera el corazón.
No cierres caminos a su porfía,
Hay algo que no entiende la razón.
Tu ausencia es una bruma en el vacío
Donde no hay luces ni ninguna flor,
El páramo se extiende y es muy frío,
Por tanto, espero tu regreso amor.
No prolongues por más el tiempo que huye,
En contra va de la corriente al mar,
Deshace lo hecho y nada reconstruye
Sólo pretende nuestro amor matar.
No me eches al olvido, bella aurora,
Como el sol a la noche, sin piedad.
Es mi alma la que suspira y llora
En un erial de amarga soledad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario