Aconcagua

Aconcagua

miércoles, 27 de enero de 2010

MILONGA A MARIA EVA



Es digno de comentar la forma de versificar, usando variedad de métricas en distintas estructuras, lo que evidencia el manejo con soltura de la poética en toda la obra. Además le da ritmo y voz diferentes a los temas elegidos. y elogiosos que hacen del autor Pagus Sangó un emotivo exponente. Cantar como les canta con limpieza y profundo sentimiento, habla de su gusto por mostrar la cara buena de las cosas sin mezclas de turbiedades, que por lo general tienen todos los ídolos populares. Parece que eso lo dejara para los detractores o enemigos.¡Qué bueno!, que así encare los temas sin  miserias. Rememora, con respeto,  con loable admiración, la trayectoria de cada ídolo en forma global, sin extensión de detalles, que a veces los autores emplean afanosos para darles más claridad a los escritos, que no todas las veces logran, porque caen en lo ambiguo y en lo redundante; por cuanto los errores, faltas y  defectos son los que  conoce y sabe  de memoria la gente.

En el caso de María Eva, pagus Sangó somete  este canto a la estructura de la décima armoniosa, que permite a la expresión ser más descriptiva y concreta.
Cabe destacar su gran espíritu solidario, que pudo crear en la gente un masivo reconocimiento popular; por un lado, luego su carisma de revolucionaria plasmó en el corazón del pueblo su imagen y la de Perón como defensores de los derechos de los obreros, de los más humildes..Erradicó el pauperismo de barrios y asentamientos marginales.Les dio viviendas dignas y vestimenta que nunca tuvieron, por ser  de  extrema pobreza.Y a la mujer mostrenca por la relegación injusta del machismo y la ignorancia, le dio identidad y derechos, sólo hasta entonces, otorgados a los hombres. Y como le parecía poco les prometió "dar la vida por los descamisados" y lo cumplió sin importarle todo el bienestar que podía gozar al ser Primera Dama de un Presidente, dedicada a la vida privada. Tal vez advirtió que al cumplir con su palabra iba a ser más valioso que todo lo que daba.Y se inmoló,y se convirtió en "Mártir de los humildes " e ilustre elegida de un pueblo.

MILONGA A MARÍA EVA

Milonga a María Eva
Veré si puedo entonar,
Yo nací para cantar
Por eso mi voz se eleva
Y raudamente me lleva
Al sitial donde está ahora,
Aquella ilustre señora
Que luchara hasta la muerte
Por mejorarle la suerte
Al humilde que la llora.
.
Dejó de lado su vida,
Los honores y el placer,
Siendo una bella mujer
Se jugó en una partida
Y entregó su alma aterida .
Tal vez, Dios le otorgó el cielo
En premio por sus desvelos.
Queriendo dignificar,
Al pobre le supo dar
Manta, cama y su consuelo.

Primero los llamó obreros,
“Descamisados”, después.
Les dijo, más de una vez:
Por todos ustedes muero ,
Doy mi corazón entero;
Sepa el pueblo que me grita
Que en mi pecho amor gravita..
Los humildes del trabajo,
Los que venían de abajo
La bautizaron “Evita”

No sólo dio pan y abrigo;
La mujer en su orfandad
No tenía identidad,
Se valía de testigos
O de los buenos amigos
Que le ponían el pecho.
Evita le dio derechos,
Nombre propio y apellido
Y la sacó del olvido;
No con palabras, con hechos.

Evita, fue “La Elegida”
Por el pueblo agradecido,
Se enfrentó con los “temidos”
Enemigos de la vida
Y fue ella la “gran temida”
Al final de los contrarios.
Su nombre ahora es a diario
Evocado, por si acaso
Alguien olvidó su ocaso
Convertido en un Calvario.

El cielo en su altar la tiene
Por renunciar al poder,
Al lujo y al disponer
Y a tentarse por los bienes.
Esto en alto la sostiene
Libre ya de todo espanto.
Esta milonga le canto,
A la mártir, la más grande,
Desde el Plata hasta los Andes,
Por darle a su pueblo tanto.

Y por esa misma causa
La gente le rinde culto
Y lleva en su pecho oculto
Con convicción y sin pausas
El amor que amor encausa
Al son de la dignidad.
Su altruismo y su lealtad
Fue timón en mar cerrado,
Abrió puertos clausurados
Camino a la libertad.

Y Evita siempre fue Evita,
Desde entonces al final,
En nuestra historia otra igual
Difícil que se repita.
Aquel que usaba levita
La ultrajó de mil maneras
Y las damas altaneras
Adheridas a esos hombres,
-aquellos de ilustres nombres-
La tildaron de “ramera”.

Poco le importó que hablaran
“Oído sordo a los necios”.
Sabía que alto era el precio
Y que a sus actos tildaran
De imponentes, y, ladraran
Cual nobles perros atados
Siendo lobos disfrazados.
Era actitud conocida
De gente no bien nacida
Con corazón solapado.

A los ricos les pedía,
Daban a regañadientes;
Por ser ellos los pudientes
Cuando no, les exigía.
Era dura en su porfía
Y muy blanda con los pobres.
Para el pudiente eran “cobres”
Las “donaciones de rosas”,
Para el humilde las cosas
Calmaban su sed salobre.

Los ricos, más rico fueron,
Nunca ganaron más plata
Y los pobres de alpargatas
Buen zapato se pusieron.
Los pudientes claro vieron
que el pobre su estilo tiene;
Es su idea y la sostiene
“Ganar para disfrutar”,
No suele mucho guardar,
Con nada o poco se aviene.

Evita buscó el remedio
Para tanto mal habiente,
Se entreveró con la gente
Se plantó en el Ministerio
A trabajar sin misterios,
A puerta abierta con todos:
Sabía que codo a codo,
Corazón a corazón,
Otra sería la opción
En medio de tanto lodo.

No bien plantó su bandera
Se expandió a su Fundación;
Le dio su apoyo Perón
Y en un envión, sin esperas
Evita fue la primera,
Con ahínco soberano,
Ayudada por mil manos
En tomar la "dirigencia"
Para hacer beneficencia
Entre millones de hermanos.

Arduo trabajo, esforzado
Deterioró su salud,
El gentío era un alud
Con sus problemas cantados.
Su corazón fatigado
Por el sueño de un país
Que con ella era feliz,
Fue deteniendo la marcha
Y el flagelo con su escarcha
Le tendió un negro tapiz .

La engrandece su nobleza
Al cumplir a firme pie,
Su gran palabra de fe,
De darle al pueblo entereza,
Y su vida, y, su belleza.
¡Si parece un desatino
Vago, necio y peregrino!
Que siendo primera dama
Despreció el oro y la fama
Por cumplir con su destino.
 
La gran fauna de cipayos ,
Vende patria, no por migas,
Después de muerta, enemiga,
Hablaba con voz de rayo
Insolente sin desmayo::
“Que tenía en su diario uso,
Cual desmesurado abuso,
Zapatos, vestidos, cosas
En cantidad escandalosa”
Y al público las expuso,

Y esa actitud lisa y llana
para que vieran ahora
lo que era esa "gran señora".
La prensa con mofa vana
Exhibió en primera plana
Todo su atuendo privado,
Exaltando tres tapados
Y costosos "modelitos"
Como si fuera delito,
Superfluo gasto de Estado.

¿De qué afrenta o de qué abuso
Se alarmaron los cipayos
Si en “menos que canta un gallo”
La oligarquía haciendo uso
De millones, cuando puso
Sus pies en Casa Rosada
Despilfarró a manotada,
Vendiendo la Patria entera,
Y en su afán y en su carrera
Al pueblo no le dio nada.

El mármol en su estructura
Es auténtico y compacto,
Organizaron mil actos
Para enlodar su figura.
Pero el barro y la basura
No manchan al mármol puro.
Quisieron en sus apuros
Borrar su nombre de un tajo,
Mas la gente de trabajo
Lo puso en lugar seguro

Y lo lleva en la memoria,
Cual, si fuera un estandarte
Que flamea en todas partes
Pleno de luz y de euforia.
En sus anales la historia
La marca, con gloria altiva,
Pese a las grandes diatribas,
Con un mayúsculo tilde:
-“la madre de los humildes”-
Hoy los mira desde arriba.

                                       Pagus Sangó. Libro: "Versificación Popular"

domingo, 24 de enero de 2010

MILONGA A JUAN Y OSCÁR GÁLVEZ

MILONGA  A  JUAN  Y  OSCÁR  GÁLVEZ

Los hermanos Juan y Oscár, empezaron juntos esta gloriosa lucha, que  en en principio tenía viso de aventura, porque lo hicieron a escondidas del padre,circunscriptos al saber de algunos pocos amigos de los "fierros".Esto fue el principio sin imaginar que llegarían a ser grandes exponentes del automovilismo en las pujas de turismo de carretera, en boga en esos tiempos para la epopeya. Cuando ya habían ganados muchos grandes premios y que realmente ya estaban consagrados, decidieron  abrirse de común acuerdo, y actuar por  cuenta propia cada uno, siguiendo la misma marca de auto e interviniendo en las mismas competencias, sin ser hermanos enemigos, aunque si rivales en las rutas,.Mantuvieron en primer lugar el respeto y el parentesco de gente bien nacida. Los Gálvez fueron estrellas brillantes, grandes campeones de raza, líderes para las multitudes, las que crearon antagonismo entre las marcas de autos Ford y Chevrolet, cuyo principal protagonista de este último era Juan Manuel Fangio.Y así se hizo la historia de las carreras, las llamadas Turismo de Carretera. .Memorable es todo lo que hicieron y dejaron para gloria del deporte automovilistico nacional.Todo tiene su tiempo y apogeo. PÁGUS SANGÓ, a través de su poesía, en su libro: "Versificación Popular" plasma un acertado homenaje con esta milonga dedicada a esos dos grandes  maestros que vivirán en la memoria de los aficionados a este deporte y también de los pueblos que los vieron pasar en carreras memorables, siempre exponiendo sacrificios, oficio, y bien merecidos triunfos.Gracias, hermanos Gálvez por tanto que nos dejaron.Vivirán para siempre en el  corazón del pueblo agradecido.



                                                          Fernando Gómez Chavero













                             Según los recuerdos cuentan,
M                          Memorando tiempos viejos,
Si el pasado es un espejo
Estas cosas no se inventan.


.
Un Ford “T” fue el primer coche,
Con sus ahorros comprado,   
A conciencia preparado
Trabajando día y noche.

En mil nueve treinta y cinco
Después de Raúl Riganti[1]
Los pescaron infraganti
Los amigos con ahínco.

Más o menos a escondidas
Hacían un buen trabajo
En un Ford que ganas  trajo
De estar en una partida.

Y largaron la carrera
Buenos Aires- Santa Fe
Por un vuelco, creo fue,
Se quedaron a la vera.

No sin antes demostrar
Que eran buenos candidatos,
Un sexto puesto fue el dato
En una etapa al llegar.

Después, dispuestos como antes
Un Gran Premio fue la veta,
Y salieron a  la meta
Los dos noveles volantes.



[1] -Raúl Riganti, famoso corredor de turismo carretera en la década del treinta, siglo XX.




Oscar y Juan, anduvieron
Entre los grandes tallando,
Terreno fueron ganando
Y al final sus nombres vieron

En la lista de llegada,
Casi al tope la bandera;
Muestra cierta y verdadera
Cuando la suerte está echada.

Los dos hermanos loables
Ganaron carreras, juntos
No sé si por tiempo o puntos
Pero fueron memorables.

Grandes Premios en acopio
Uno tras otro ganaron,
A la cúspide llegaron
Merced al esfuerzo propio.

Cuando dos en un asiento
No caben y no hay reyerta
Salen por la misma puerta,
Satisfechos y contentos

Por voluntad del destino
Se abrieron sin diferencias.
En uso de la experiencia
Siguieron igual camino.

Cada carrera fue un reto,
Fueron rivales en rutas
Y en deportivas disputas
Lo primero fue el respeto.

Los dos fueron campeones,
Eximios volantes natos,
Reyes de campeonatos
En diversas ocasiones.

En la jerga deportiva
Oscár era el “Aguilucho”
Por los pagos de Ayacucho
Volando, decían, que iba.


Juan Gálvez, era “Juancito”,
Un introvertido y serio
Encontró su cementerio.
Por  un suceso inaudito.

Volcó en una curva “ese”
Por algo que no me cierra
Un montículo de tierra
Fue la causa, así parece.

Golpeó mal su cabeza
En el techo, vertical
Se rompió la cervical
Y fue de la muerte presa.

Según  versiones muy ciertas
El cinturón no lo usaba.
Fue arrojado como estaba
Cuando se le abrió la puerta
.
Muchos lloraron su vuelo,
Para el deporte fue luto.
Pena y dolor absoluto
Desde la tierra hacia el cielo.
 

Un día que ya es de antaño
Se retiró el “Aguilucho”,
Sus laureles fueron muchos,
No los marchitan los años .

Todavía están vigentes.
Hay en la ciudad porteña
Un autódromo de seña
Que es de su nombre exponente.
.
Es un presente ,un baluarte,
homenaje a su memoria.
Así se escribe la historia
de quien fuera un estandarte.

Calló enfermo cierto día,
no tengo otra referencia
sé que fue de su existencia
el final de su agonía.

Cuando la noticia vino
Diciendo que había muerto,
De la ciudad al desierto
Hubo puna en los caminos.
.
El día muy triste estaba.
¡Siempre será recordado!
El corazón desolado
De Buenos Aires lloraba.

Y fue grande el desconsuelo
Y lamentos hubo muchos;
Dijo: ¡adiós! el Aguilucho
Y en su cupé se fue al cielo.

                                Pagus Sangó,  libro: “Versificación Popular”

MILONGA A LOS CAMPEONES











La historia de los campeones  de boxeo, tanto los nacionales como los mundiales, a estas alturas  que tienen las informaciones, son conocidas en detalles.Son pocos los que aprovecharon sus ingresos y los invirtieron en bienes, propiedades o negocios, que al menos les asegurara un porvenir tranquilo para coronar la tan breve carrera como es la del boxeo.Otros, y más para estos, es esta milonga de Pagus Sangó, se marearon y se arrojaron al placer que brinda el dinero líquido. A lo  ilíquido se entra cuando a lo mucho o poco que se tiene, se le saca y no se le pone..Los ríos caudalosos merman y claudican por falta de afluentes que los sustenten y le den continuidad en su esplendor. Así  muchos grandes campeones, pasaron de magnates a mendigos. Y no sólo perdieron la fortuna,sino que también, en muchos casos, la familia, amigos y parientes. Casi siempre es tarde para reaccionar, pero no todo está perdido en un hombre cuando lo  asiste la salud y le quedan algunos años útiles, para dedicarse a otra cosa que le permita con dignidad llevar adelante una vida decente.
La diosa fortuna no hace distinción de persona para favorecerlo, la logra quien hizo algo para merecerla. La fortuna es como una mujer bonita.

                                                           Fernando Gómez Chavero 






MILONGA  A  LOS  CAMPEONES

 
De Ángel Firpo a Pascualito,
De  Nicolino a Monzón
Cual agua del arroyito
Pasó más de un campeón
Bajo el puente de los mitos.

El deporte de los puños
Es tarea de rigor,
Hay que tener un buen cuño
Y un físico flor y flor
Hecho a golpes y  rasguños.

He visto a  grandes varones
Ganar peleas perdidas;
Y a otros, bajo los sones
De una contienda aburrida,
No salir de sus rincones.

Otros mueren peleando
Por la bolsa y por la gloria.
Por el honor van sudando
Forjando pobres historias
Sin saber “como ni cuando”.

De toda estatura y peso
En los cuadrados se ven,
Algunos suben sin sesos;
Otros, con fibra están bien.
Los más, son polenta y queso.

A veces, la misma fama
¡Es cosa de no creer!
Les tiende florida cama
Con una bella mujer
 Que amor, por pago, reclama.

Y eso  es carnada muy fina
Que no entiende la razón,
-sea Ivon o Josefina-,
Embarulla el corazón
Y lo lleva hasta la ruina.

Los que han recibido males,
Tarde, tarde se dan cuenta.
-Se  secaron los trigales-,
Las heridas son incruentas
Y es final de los finales

Y se pierden en el llanto
De haber sido y ya no ser,
De haber quedado sin manto
En medio del padecer
Del más cruel de los quebrantos.

A los púgiles del mundo
Les canto esta   milonga
Que tiene fondo profundo.
Su texto   -de meta y ponga-,
En la experiencia lo fundo.

Y a todos ellos les digo
Con certera convicción,
Que busquen refugio, abrigo
En templos del corazón
De un  hermano  o fiel amigo.

Que empiecen nueva partida
En algo estable y mejor
Que restañen las heridas,
Olviden pena y temor,
Que habiendo esperanza hay vida.

                         PAGUS SANGÓ.  libro: "VERSIFICACIÓN  POPULAR"

miércoles, 13 de enero de 2010

MILONGA A JUAN MANUEL FANGIO

JUAN  MANUEL FANGIO, Quintuple Campeón Mundial de Fórmula Uno, figura consagrada  en todos los escenarios deportivos continentales, grabó para siempre su nombre y el nombre de Argentina, su país natal.Fue símbolo de la humildad, respetuoso y amigo universal.Fue el más grande y lo es hasta la fecha y nunca dijo que él lo fuera.Dejó una  riquísima historia del automovilismo nacional y mundial, y en cuanto a su persona, siempre fue el Juan Manuel Fangio  provinciano de Balcarce. Se retiró de las lides deportivas sin hacer ruido y se dedicó a trabajar como cualquier hombre común en su tierra, cual fuera un ciudadano más.
Vivió hasta los 84 años y se llevó a la tumba y al cielo, algo que él bien sabía que valía más que los autos, los títulos y la riqueza; el cariño y el recuerdo inolvidable de su gente, de su pueblo y del mundo.Recibió merecidos honores y reconocimientos a su grandiosa labor deportiva que marca un hito,un ícono para las nuevas generaciones del quehacer automovilistico, en todos los aspectos. Sabrá Dios venerarlo, porque era hombre de buena fe, digno de alabanzas, aplausos y abrazos. PAGUS SANGÓ, le rinde un homenaje con esta versificación laudatoria donde describe la trayectoria de toda su vida dedicada al deporte y al trabajo responsable y silencioso. No faltará quién diga: SAN FANGIO
                                                                                                 Fernando Gómez Chavero


Dicen, que hombre muy tranquilo
Era Juan Manuel, (el Grande)
Sabía sacarle filo
Al motor puesto en ablande.

Debía medirlo justo
Porque si en algo fallaba,
Podía ser un disgusto
Y la suerte no tallaba.

Empezó bien, desde abajo,
Hierros, tuercas y chavetas,
Jamás le aflojó al trabajo,
Esa fue su clara meta.

Corrió con auto prestado
Por caminos polvorientos,
Cuántas veces, embalado
Lo sorprendieron los vientos,

Las lluvias y barrizales
Y no encontró la bandera.
Solía decir: y..,hay males...
“Las carreras son carreras”.

En su taller de Balcarce,
Ingenioso probo y cauto,
Preparó, sin ufanarse,
A conciencia, su propio auto.
Y empezó a ganar carreras
A fuerza de sacrificios,
A ser “as” de carreteras
Le ayudó mucho su oficio.

En década del cuarenta
Y tras de sufrir apremios,
Logró, con sobradas mentas,
Ganar feliz, un “Gran Premio”.

El más preciado trofeo
Era aquel de la República,
Vio cumplidos sus deseos
Y la alegría fue pública.

Este peldaño a la fama
Se repitió en la escalera.
Cierto es que la suerte llama
Cuando hay sol de primavera.

Después, vinieron los “gringos”
Con ejemplares muy bellos,
Él desempolvó su “pingo”
Y se entreveró con ellos.

A poco andar les dio caza
En los bosques de Palermo.
A lo maestro de raza
Les ganó y los dejó enfermos.

Hacia las pistas de Europa
Se fue, poniéndole el pecho,
Si allí ganaba una copa
Se daba por satisfecho.

Por un año voy, pensaba,
Después pegaré la vuelta.
Balcarce ya lo esperaba
Con su afecto a riendas sueltas.

Tras un triunfo siquiera iba,
Con su humildad Balcarceña,
En su cuenta progresiva
Dejó al mundo haciendo señas.

Ganar entonces carreras
Significaba talento,
“muñecas”, sangre guerrera
Y fibra ciento por ciento.

Largaba en primera fila,
Muchas veces lo pasaron.
Cargaba pronto sus pilas
Y aquellos que rebasaron

Fueron quedando en receso
O desertaban al cabo.
En ese duro proceso
Eran “coleros” o rabo.

Superando propias marcas
Con un andar firme y sólido,
Poniendo en riesgo su “barca”
Avanzaba cual un bólido.

Llegar primero a la raya
De una larga competencia
Había que esquivar vallas
Y factores en potencia.

El también pasó las suyas,
No todo fue primavera.
Decía, son viejas pullas:
“Las carreras son carreras”.

¡Cuántas veces fue primero!
Y tantas otras, segundo.
Lo importante fue el esmero
para ser campeón del mundo.

¡Cuántas veces de alegría!
Temblaron los corazones
Al ver que Fangio subía
Al podio con sus blasones.

Cada vez que a lo más alto
Nuestra bandera ascendía
Y el himno hacía el contralto,
El llanto nos invadía.

Diez años abriendo brechas
Con autos fórmula uno.
Le indicaba su cosecha,
Que el retiro era oportuno.

Y cinco campeonatos
Del mundo, fue su trofeo.
Un día, sin aparato,
Le dijo, adiós al rodeo.

Sus largos años de vida
Fueron despreocupados.
Vivió en su tierra querida
Entre sus seres amados.

La Argentina era su pista,
Buscó en ella hacer aportes,
Fijó en su tierra la vista
Y el trabajo fue su norte.

Levantó sólidos “fuertes”
Sin alarde y con donaire.
Así lo hizo hasta su muerte:
Nació y murió en Buenos Aires.

Un museo rutilante
En Balcarce brilla al frente.
Recibiendo al visitante
Su espíritu está presente

Y un circuito en los entornos
De cerrillos y de llanos
Se extiende, cual un adorno
Del paisaje soberano.

Estas dos obras nacieron
Perdurables, merecidas.
Con ahínco las hicieron
En su homenaje y fue en vida.

Le rindió con entereza
El pueblo tributo doble.
Si enorme fue su destreza,
Más grande, fue su alma noble.
                                                                                                Pagus Sangó
                                                                                   Libro: "Versificación Popular"

MILONGA A CARLOS GARDEL











Se han escrito sobre Carlos Gardel , arquetipo del tango argentino, muchos libros  y se escribirán mientras su memoria esté vigente.Es un mito vivo, no un pedazo de Buenos Aires, es total figura del pueblo.Aparece como un duende y se proyecta en lo alto del cielo recibiendo con su sonrisa inmortal a quienes llegan de los cuatro puntos, diciendo:"Soy el anfitrión, usted ha llegado a Buenos Aires, la ciudad del tango." "¡Música!, maestros, ha llegado gente amiga". Y se diluye su imagen y aparece en otras partes, en las calles y en las casas donde se siente su voz inconfundible de varón galante, romántico y cordial. No hace falta que al viajero se le diga adonde ha llegado ni donde está.Es el alma de Gardel que está en cada pedazo de Buenos Aires.Se hace  ver cual morador eterno, que nunca duerme, que siempre está despierto, que siempre está presente, incansable y adorable como su misma voz. Que sigan escribiendo libros y libros por su memoria, su historia y sus recuerdos.y que divaguen sobre si fue o no  argentino. Les da letra a quienes quieran hacerlo. Cuando  canta "Mi Buenos Aires querido.."., no hay quién niegue su identidad porque es la figura misma del pueblo que lo aclama, lo proclama y dice: ¡Carlitos Gardel es nuestro!

PAGUS SANGÓ, en su libro "Versificación Popular" hace un despliegue estrófico que lo pinta y enmarca en un cuadro de cuerpo entero, destacando sus virtudes de ídolo popular indiscutible, precursor del tango canción que dio apertura al universo de la música ciudadana actual.

                                                          Fernando Gómez Chavero

MILONGA A CARLOS GARDEL

Nadie sabe a ciencia cierta
Donde nació el gran varón.
Lo sabía doña Bertha ;
Mas, ahora esa razón
No es más que memoria incierta.
.
Unos afirman que en Francia,
Otros, oriundo oriental.
Del Uruguay no hay constancia
Que asevere verdad tal,
Salvo cierta circunstancia.

Parece, que tomó un barco
Un día en su juventud
Y al otro lado del “charco ”
Presentó solicitud
Y se enroló en ese marco.

Parece, si es que parece,
El servicio militar
En la Argentina era un “trece”.
Fue la forma de zafar.
de la ley que lo apetece.

Otros, que es neto argentino,
Que no le pongan hollín
A su historial bien latino;
Que, sí, murió en Medellín,
Ese fue su cruel destino.

Que nació en el mismo Abasto
Muy cerca del barrizal
En un sector feo y vasto
Donde se hundía el bagual
Cinchando el carro con pasto.

Novelas de toda laya
Tejieron sobre el zorzal.
Ninguno, por cierto, le halla
Ni da pie con su historial;
El mito lo sabe y calla.

Unos dicen que sin padre
En la pobreza nació;
Otros, le buscan encuadre
En algo que ya pasó,
Menospreciando a su madre.

Por su memoria quisiera
En homenaje al zorzal
Que tanta gloria nos diera,
Que digan: ¡No hay otro igual!
Junto a Razano y Le Pera .

Que se dejen de urdir lana
De tiempos viejos sin sol;
La sombra, luces no emana.
Él fue del tango crisol,
Y eso, es verdad soberana.
.
Buenos Aires fue su cuna,
Su escenario el arrabal.
Cantar fue su gran fortuna
Con esa voz celestial
Bajo el claro de la luna.

El dúo Gardel- Razano,
Del país flor singular,
Con sus voces y sus manos
Supo el alma hacer vibrar
De muchos criollos hermanos

Su corralera bordada
Con flores, ¡era un primor!
A toda la paisanada,
Tal ornamento de amor
Les robaba las miradas.

Su pañuelo blanco al cuello,
Su sonrisa y esplendor
Daban mágicos destellos
A sus dotes de cantor
De estilo admirable y bello.

Su sombrero arrabalero ,
Propio, entonces, de varón,
Marcó moda y fue el sombrero
Quien vibró en el corazón
En más de mil entreveros.

Cuando solista fue al frente
En su carrera triunfal,
El corazón de la gente
Lo puso en un pedestal
Donde siempre está vigente.

Sus ansias de ave canora
Lo invitaron a volar,
Mas la muerte que no llora
Mandó sus alas plegar
En lo mejor de sus horas.

¡Quién diría!, que en fortuito
Accidente en Medellín,
Con un dolor infinito
El suceso de su fin,
Iba marcar allí, un hito.

Lo rescataron las hadas,
De aquel tremendo siniestro
En donde la muerte helada
Quiso llevarse al maestro
Para dejarnos sin nada.

Y aquí vive en la Argentina,
Buenos Aires, su ciudad.
Su estampa garba, latina
Grabada a perpetuidad,
Presente está en cada esquina.

Morocho inmortal lo llama
El afecto popular,
El cual, de fervor se inflama.
¡Jamás lo podrá olvidar,
Vive prendido a su fama.

El mundo de gardelianos
Lleva el sello de su voz.
Es un sentir ciudadano,
Cual clavel rojo punzó
Clavado en el pecho ufano.

Por su figura y canciones
Y su fama de cantor
Las damas, sus corazones
Entregaron al amor
Y fueron, por él, millones.

Por esa calle Corrientes
Deambula su figura.
Su canto lleva la gente
En un tango con ternura
A flor de labios presente.

Si habrá, Carlitos, pisado
Las veredas con rocío
De San Telmo trasnochado,
Cuando el alba con su frío
Desviste a los abrigados.

Decían, quienes lo vieron
En persona, aquel entonces,
Que a su voz sones le dieron
El oro, la plata, el bronce,
Y que en su alma florecieron.

Y en su voz que nos legara,
Nos dicen sus grabaciones
Y el tiempo que nos separa,
Que tales bellas razones
Cada vez están más claras.

Cuando los bandoneones
Desde el suburbio reclaman
Con melancólicos sones,
Los barrios, tristes lo llaman
Repitiendo sus canciones.

A la memoria que archiva
Y que borra los recuerdos
El  mismo pueblo la activa
Dentro de un severo acuerdo
endonde está su voz viva..

Su voz y su gallardía
Por el mundo con fervor
Se expande con su armonía
"¡Cada vez canta mejor!"
El zorzal en nuestros días.

El tango siempre lo añora
La guitarra y el violín,
El bandoneón que lo llora
Desde esta tierra al confín,
Sin consuelo lo atesora.

Alma criolla cristalina
Que con las musas del sol
Capturó las “golondrinas ”
A través del arrebol,
De la canción Argentina.
  

Es el “Día que me Quieras”
Su tango canción amado,
El último que expusiera
En su filme  bien armado
Que tanta fama le diera.

Hoy su paso es pura historia,
Ya “sus ojos se cerraron ”
Sólo se quiere la gloria
Para aquel que ovacionaron,
En el mundo, con euforia.

¡Adiós! gallardo Gardel,
No es esto una despedida,
siempre estarás en cartel
y tu nombre en avenidas
lucirá como un clavel.


En las cuerdas de su ser
El tango llora y suspira
por lo que ha pasado ayer,
El zorzal se fue de gira...
sabe que no ha de "Volver ".


                                             Libro: "Versificaciones Populares" Pagus Sangó

martes, 12 de enero de 2010

ANIBAL TROILO (Pichuco)





MILONGA A ANIBAL TROILO

ANIBAL TROILO (pichuco) No sé si el  tango consagró a Troilo o Troilo consagró al tango. Más bien, ambos se consagraron en una simbiosis que les confirió una sola identidad: tango-Troilo, Troilo tango; como si fueran dos almas gemelas, una de cada lado del  fuelle. Sus manos se movían, y el aire succionabas  sus dedos que se dejaban atraer como por un encantamiento. Su talento lo llevó  a escudriñar en los anales históricos de viejos pioneros del tango, sin imitarlos;  Ciriaco Ortíz, Laurenz, Arolas, Maffia, Bardi y otros tantos, de los cuales extrajo el enigma profundo de sus místicas y conformó un estilo inconfundible, propio; sellándolo con su identidad. Bebió en el numen de esos grandes y nacieron en el ronco bandoneón los acordes y las cadencias de las musas populares, y creó sus tangos inconfundibles, identificados al sonar las primeras notas.
El gran poeta Julián Centella lo bautizó “Bandoneón Mayor de Buenos Aires” y sus admiradores que lo idolatraban, simplemente lo llamaban, “Pichuco”.
Escuchar su música es una contemplación  sublime que corre por las venas y se goza cual ventura personal íntima. Su música se hace propia en cada ciudadano y se lleva en el alma cual estandarte del arrabal porteño.
PAGUS SANGÓ, lo conoció en vida y lo disfrutó musicalmente, y sabe bien que su grandeza artística estribaba en su inspiración y técnica rigurosa, en su sensibilidad  hecha tango, que tanto  comprendió  Homero Manzi.
En su Milonga a Aníbal Troilo, no  cuenta ni su vida privada ni su historial artístico. Toca al hombre que consagró sus días y sus noches a la música ciudadana con un bandoneón para el recuerdo. Cuenta lo que es el hombre cuando su vocación, temple y talento, todo hecho un solo contexto, encara una misión que le depara el destino, un bello destino para gloria del tango. Con el alma en los dedos sobre el marfil del teclado transmitía sus sensaciones, con voces tan líricas  y sublimes como nadie otro ha podido hacerlo.

                                                  Fernando Gómez Chavero






                                    MILONGA  A  ANIBAL  TROILO


Las alondras de los sones
Y los duendes trasnochados
Se han quedado en el teclado
De su fuelle, adormecidos,
Porque Troilo, consagrado,
En el cielo está dormido.

El alma puesta en sus dedos
Sobre el marfil desgastado
Explayaba lo soñado
En un patio con glicinas
O en un salón atestado
Del Colón en la Argentina

En la luna y en los charcos
Encontraba las cadencias,
Los acordes de la ausencia
Que su musa le traía
En un vuelo sin distancia
Para su tango,” María”.

Sur, Garúa y otros tantos
Hicieron y hacen vibrar,
Con sensación de volar,
Las cuerdas del corazón.
La emoción del suspirar
Vive en su bandoneón.

Fiorentino y Goyeneche,
Raúl Berón y Rivero,
Sin olvidar los primeros
Y otros ídolos muy diestros
Del acervo cancionero,
Adornaron al maestro.

Ellos también aportaron
La belleza de sus voces
Que fue placer de los dioses,
Y, que hoy sigue y se traspone
Con la magia de su goce
En miles de corazones.

El tango encontró en “Pichuco”
El embrujo de sus notas
Y elixires, gota a gota
De la estirpe de una raza
Con ritmo de gracia ignota
Que cuando baila se abraza.

Al ritmo de los compases
De Responso y de Don Juan
Del Choclo de M. Catán,
De Discépolo y Villoldo
Siempre en el alma estarán
Atisbando los rescoldos.

Cuando modula su fuelle
Y se duerme en el teclado
Queda el oyente extasiado
Deleitando las cadencias,
Propio secreto guardado
Del genio de su elocuencia.

¡Gracias, Troilo, por el arte!
De su talento en los dedos,
Por hacer tan grande el ruedo
De la música Argentina
Que surca el orbe sin miedos
Volando cual golondrina.

La nostalgia que hoy persiste
Grabada en el subconsciente
Es un lamento presente
Que nos legara su mito,
Cala profunda y se siente
Con sensación de infinito.

Mientras exista un bandoneón,
Notas graves sensibleras
Que le lleguen a cualquiera,
Será su nombre estandarte
De la música tanguera
Y un alto exponente su arte.
………………………………….
“Si nunca se fue del barrio”
De qué Troilo estoy hablando.
Con su gloria esta soñando
Mi pobre alma pensativa,
Debe ser que está tocando
La Cumparsita allá arriba.

Y se fue nomas un día
Muy triste para el recuerdo.
En las brumas ya me pierdo
Que vienen del Riachuelo;
Dios lo tenga en sus acuerdos
por tanto amor y desvelos.

Troilo, fuiste un personaje
de la noche, tierno y diestro
y serás siempre el maestro
de los maestros porteños,
que están admirando  tu estro
mientras velan por tu sueño.
                              
                                 Pagus Sangó. Libro: "Versificación Popular"