Aconcagua

Aconcagua

martes, 23 de noviembre de 2010

Novedades

Soy la hija de Fernando, Pagus Sangó. Está agonizando desde el sábado 20 con una enfermedad terminal.

 Los que sean religiosos recen, los que no, deseen fervientemente en sus corazones con nosotros que parta cuando él lo crea oportuno y su alma quiera recorrer otros caminos.
Es un hombre maravilloso, que nunca pedía nada y siempre ofrecía, es por eso que hay amigos, sobrinos preguntando por él a cada rato.
En este, tu lugar que tanto querés viejito querido,  este lugar virtual que ha sido como tu jardín, te quiero dejar mi amor enorme que vos abonaste diariamente y con cada una de las actitudes siempre generosas hacia mí y hacia todos los que se cruzaban en tu camino.
¡Gracias, Viejo Querido, te adoro!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi querido Don Fernando: Discúlpame si hoy no puedo seguir tu ejemplo de alegría, sólo por hoy déjame estar un poco triste. Porque hemos hablado de muchas cosas, mediante los mensajes de Facebook, sos mi amigo y mi consejero y, siempre pude contar con vos, pero no estoy preparada para que te vayas. Creo que nadie lo está y vos sabes que yo flaqueo cuando de sentimientos se trata.
Y mirá que te he aprendido a querer, y mucho!
¡Es que es tan fácil quererte!
Porque sos un ser único y maravilloso, un pibe de 84 años.
Tu sonrisa abierta a todos y la mano tendida siempre. Tu ser entero es un canto a la vida, a esa vida que amas tánto y a la cual has honrado siempre.
Permíteme ser hoy un poquito egoísta y decirte....¡POR FAVOR...NO TE VAYAS!
Pero, si es así y te quieres marchar....hacelo mi viejito lindo....aunque aquí nos duela; pero se que, adonde vayas, te recibirán con cantos de alegría y festejarán tu llegada. Porque es imposible que, en donde vos estés, no haga raíces la alegría, el amor, las palabras más bellas y la virtud y el ejemplo.
¡Gracias por lo mucho que me diste en poco tiempo!
¡Te quiero mucho, mi viejito lindo!
Me permito dejarte unos versos míos....para vos...para "El gran Hombre que sos"
HOMBRE GRANDE

Porque emerges de mi sangre
y resurges en mis muertes.

Porque me levantas, y mejor aún,
porque me sostienes.

Porque me permites ver la luz con tus ojos,
cuando los míos se oscurecen.

Por ser apacible como una llovizna
y desprender de mi corazón una sonrisa.

Por ser Grande
y yo sentirme pequeñita.

Por ser el árbol
y también poder ser la golondrina.

Porque sos el verso
que rima con poesía.

Porque sos la mano
donde se posa mi alma herida.

Por encender mis noches,
antes que despunte el día.

Por enseñarme a sonreír
cuando la sonrisa está dormida.

Por ser la paloma
que con su plumaje me abriga.

Por ser la música y también la poesía,
Hoy te canto, amigo, mis mejores melodías.


¡Gracias Don Fernando Querido!

Liliana Caperón

Unknown dijo...

Querido y adorado Fernando, gracias por dejarnos tanto, por darnos tu ser, por permitirnos compartir esa alegria que llevabas en el alma, por ofrecernos tus versos, y por mostrarnos que la vida se puede ver del lado positivo aunque sea dura. Gracias por darme la oportunidad de amar profundamente a tu hija como si fuese mi hermana, por brindarnos junto a Elba,tu amor, tu hogar, tus cuentos y todo lo que llevaremos en nuestros corazones siempre. Se que alli estas entre los angeles contando tus anecdotas y guardando un lugar para cuando nos reencontremos. Hasta Siempre Fernando!!!! Nelly