
Según la historia el soneto nació en Italia, siglos pasados y siglos pasados, lo dio, no sé quién, por oriundo de España. Fuere como fuere, no me incumbe. Lo que importa es la estructura que presenta. La combinación de las estrofas es lo que exige al poeta ingenio y solvencia técnica. Cuesta encerrar un principio y un final coherente en catorce versos, que lo diga todo con claridad y deje satisfecha la expectativa. En fin, son apreciaciones que poco atañen a su historia. PAGUS SANGÓ, de su libro “Amaneceres de Ensueños” 1, nos brinda un soneto, bien logrado, que titula: “SABRÁ DIOS” y se expresa con sentimiento y claridad.Fernando Gómez Chavero
SABRÁS Dios si alguna vez fui insensato
Y a quienes más quería lastimé.
De verdad lo confieso, no lo sé;
Tal vez sean acciones del ingrato
Que a voluntad no caben en mis tratos.
Reconozco que por amor pequé
En abundancia sin saber por qué
(Cegado, sí, por torpes arrebatos.
Sabrá Dios si es razonable que ignore
Y si es justo echar un manto de olvido
Sobre faltas y mis gruesos errores.
Los que, triste, me inducen a que llore
Para lavar el corazón herido
Y llevar con hombría mis dolores.
Pagus Sangó. Libro: "Amaneceres de Ensueños I" (pág.52)
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