
Realmente el dinero no tiene ninguna sensibilidad ni otra cualidad más que la de ser dinero. Los que lo manejan tampoco la deben tener. El dinero con la sensibilidad no comulga, es peligro para su integridad. No es malo, por eso existe y sirve para cumplir su rol. Tenerlo y manejarlo es tarea férrea y los que lo tienen o manejan están obligados a no sentir compasión. Sólo el consumidor final puede darse el lujo de ser sensible. Lo vendible tiene precio y lo que no, tiene otro valor que al dinero no interesa. Y en donde hay mucho dinero lo comprable tiene su especial ubicación. El dinero está en su juego y no hay otro.
Pagus Sangó en su libro “Ven Conmigo” o los pensamientos , lo define con doce palabras, y, está dicho en forma tan sencilla que para el dinero no tiene ningún valor.
Fernando Gómez Chavero
“En donde hay mucho dinero sólo vale lo que se puede comprar”.
Pagus Sangó. Libro: “Ven Conmigo” o los pensamientos

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