

Es digno de comentar la forma de versificar, usando variedad de métricas en distintas estructuras, lo que evidencia el manejo con soltura de la poética en toda la obra. Además le da ritmo y voz diferentes a los temas elegidos. y elogiosos que hacen del autor Pagus Sangó un emotivo exponente. Cantar como les canta con limpieza y profundo sentimiento, habla de su gusto por mostrar la cara buena de las cosas sin mezclas de turbiedades, que por lo general tienen todos los ídolos populares. Parece que eso lo dejara para los detractores o enemigos.¡Qué bueno!, que así encare los temas sin miserias. Rememora, con respeto, con loable admiración, la trayectoria de cada ídolo en forma global, sin extensión de detalles, que a veces los autores emplean afanosos para darles más claridad a los escritos, que no todas las veces logran, porque caen en lo ambiguo y en lo redundante; por cuanto los errores, faltas y defectos son los que conoce y sabe de memoria la gente.
En el caso de María Eva, pagus Sangó somete este canto a la estructura de la décima armoniosa, que permite a la expresión ser más descriptiva y concreta.
Cabe destacar su gran espíritu solidario, que pudo crear en la gente un masivo reconocimiento popular; por un lado, luego su carisma de revolucionaria plasmó en el corazón del pueblo su imagen y la de Perón como defensores de los derechos de los obreros, de los más humildes..Erradicó el pauperismo de barrios y asentamientos marginales.Les dio viviendas dignas y vestimenta que nunca tuvieron, por ser de extrema pobreza.Y a la mujer mostrenca por la relegación injusta del machismo y la ignorancia, le dio identidad y derechos, sólo hasta entonces, otorgados a los hombres. Y como le parecía poco les prometió "dar la vida por los descamisados" y lo cumplió sin importarle todo el bienestar que podía gozar al ser Primera Dama de un Presidente, dedicada a la vida privada. Tal vez advirtió que al cumplir con su palabra iba a ser más valioso que todo lo que daba.Y se inmoló,y se convirtió en "Mártir de los humildes " e ilustre elegida de un pueblo.
MILONGA A MARÍA EVA
Milonga a María Eva
Veré si puedo entonar,
Yo nací para cantar
Por eso mi voz se eleva
Y raudamente me lleva
Al sitial donde está ahora,
Aquella ilustre señora
Que luchara hasta la muerte
Por mejorarle la suerte
Al humilde que la llora.
.
Dejó de lado su vida,
Los honores y el placer,
Siendo una bella mujer
Se jugó en una partida
Y entregó su alma aterida .
Tal vez, Dios le otorgó el cielo
En premio por sus desvelos.
Queriendo dignificar,
Al pobre le supo dar
Manta, cama y su consuelo.
Primero los llamó obreros,
“Descamisados”, después.
Les dijo, más de una vez:
Por todos ustedes muero ,
Doy mi corazón entero;
Sepa el pueblo que me grita
Que en mi pecho amor gravita..
Los humildes del trabajo,
Los que venían de abajo
La bautizaron “Evita”
No sólo dio pan y abrigo;
La mujer en su orfandad
No tenía identidad,
Se valía de testigos
O de los buenos amigos
Que le ponían el pecho.
Evita le dio derechos,
Nombre propio y apellido
Y la sacó del olvido;
No con palabras, con hechos.
Evita, fue “La Elegida”
Por el pueblo agradecido,
Se enfrentó con los “temidos”
Enemigos de la vida
Y fue ella la “gran temida”
Al final de los contrarios.
Su nombre ahora es a diario
Evocado, por si acaso
Alguien olvidó su ocaso
Convertido en un Calvario.
El cielo en su altar la tiene
Por renunciar al poder,
Al lujo y al disponer
Y a tentarse por los bienes.
Esto en alto la sostiene
Libre ya de todo espanto.
Esta milonga le canto,
A la mártir, la más grande,
Desde el Plata hasta los Andes,
Por darle a su pueblo tanto.
Y por esa misma causa
La gente le rinde culto
Y lleva en su pecho oculto
Con convicción y sin pausas
El amor que amor encausa
Al son de la dignidad.
Su altruismo y su lealtad
Fue timón en mar cerrado,
Abrió puertos clausurados
Camino a la libertad.
Y Evita siempre fue Evita,
Desde entonces al final,
En nuestra historia otra igual
Difícil que se repita.
Aquel que usaba levita
La ultrajó de mil maneras
Y las damas altaneras
Adheridas a esos hombres,
-aquellos de ilustres nombres-
La tildaron de “ramera”.
Poco le importó que hablaran
“Oído sordo a los necios”.
Sabía que alto era el precio
Y que a sus actos tildaran
De imponentes, y, ladraran
Cual nobles perros atados
Siendo lobos disfrazados.
Era actitud conocida
De gente no bien nacida
Con corazón solapado.
A los ricos les pedía,
Daban a regañadientes;
Por ser ellos los pudientes
Cuando no, les exigía.
Era dura en su porfía
Y muy blanda con los pobres.
Para el pudiente eran “cobres”
Las “donaciones de rosas”,
Para el humilde las cosas
Calmaban su sed salobre.
Los ricos, más rico fueron,
Nunca ganaron más plata
Y los pobres de alpargatas
Buen zapato se pusieron.
Los pudientes claro vieron
que el pobre su estilo tiene;
Es su idea y la sostiene
“Ganar para disfrutar”,
No suele mucho guardar,
Con nada o poco se aviene.
Evita buscó el remedio
Para tanto mal habiente,
Se entreveró con la gente
Se plantó en el Ministerio
A trabajar sin misterios,
A puerta abierta con todos:
Sabía que codo a codo,
Corazón a corazón,
Otra sería la opción
En medio de tanto lodo.
No bien plantó su bandera
Se expandió a su Fundación;
Le dio su apoyo Perón
Y en un envión, sin esperas
Evita fue la primera,
Con ahínco soberano,
Ayudada por mil manos
En tomar la "dirigencia"
Para hacer beneficencia
Entre millones de hermanos.
Arduo trabajo, esforzado
Deterioró su salud,
El gentío era un alud
Con sus problemas cantados.
Su corazón fatigado
Por el sueño de un país
Que con ella era feliz,
Fue deteniendo la marcha
Y el flagelo con su escarcha
Le tendió un negro tapiz .
La engrandece su nobleza
Al cumplir a firme pie,
Su gran palabra de fe,
De darle al pueblo entereza,
Y su vida, y, su belleza.
¡Si parece un desatino
Vago, necio y peregrino!
Que siendo primera dama
Despreció el oro y la fama
Por cumplir con su destino.
La gran fauna de cipayos ,
Vende patria, no por migas,
Después de muerta, enemiga,
Hablaba con voz de rayo
Insolente sin desmayo::
“Que tenía en su diario uso,
Cual desmesurado abuso,
Zapatos, vestidos, cosas
En cantidad escandalosa”
Y al público las expuso,
Y esa actitud lisa y llana
para que vieran ahora
lo que era esa "gran señora".
La prensa con mofa vana
Exhibió en primera plana
Todo su atuendo privado,
Exaltando tres tapados
Y costosos "modelitos"
Como si fuera delito,
Superfluo gasto de Estado.
¿De qué afrenta o de qué abuso
Se alarmaron los cipayos
Si en “menos que canta un gallo”
La oligarquía haciendo uso
De millones, cuando puso
Sus pies en Casa Rosada
Despilfarró a manotada,
Vendiendo la Patria entera,
Y en su afán y en su carrera
Al pueblo no le dio nada.
El mármol en su estructura
Es auténtico y compacto,
Organizaron mil actos
Para enlodar su figura.
Pero el barro y la basura
No manchan al mármol puro.
Quisieron en sus apuros
Borrar su nombre de un tajo,
Mas la gente de trabajo
Lo puso en lugar seguro
Y lo lleva en la memoria,
Cual, si fuera un estandarte
Que flamea en todas partes
Pleno de luz y de euforia.
En sus anales la historia
La marca, con gloria altiva,
Pese a las grandes diatribas,
Con un mayúsculo tilde:
-“la madre de los humildes”-
Hoy los mira desde arriba.
Pagus Sangó. Libro: "Versificación Popular"



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