“VEN CONMIGO” o los pensamientos, es otro libro de PAGUS SANGÓ, de muy buena sustanciación filosófica, dentro de un contexto de vasta experiencia, enmarcado, por así decirlo, con la firmeza y convicción de una sapiencia altamente convincente. La temática es variada y dentro de esa variedad encontrará el lector respuesta a su modo de ver y pensar, que coincida o no con sus ideas. El contenido de cada pensamiento es el resultado de una cavilosa experimentación sobre los hechos que suceden a diario y que son propios de la vida común. Son aplicables al quehacer cotidiano, sin rigor doctrinario, a orientar hacia la verdad y al libre arbitrio. Vale la pena su lectura, ya que como dice el autor en el prólogo: “a alguien ha de servirle de algo…”
Fernando Gómez Chavero
VEN CONMIGO
(O los pensamientos)
Prólogo
Este es el libro de mi vida. Lo empecé en el año 1950 cuando cumplía el servicio militar, y le seguiré agregando pensamientos hasta cuando mi mente diga: basta. Con una maquinita portátil de escribir hice unas cincuenta páginas y se las llevé a un teniente coronel que me apreciaba. Me dio el visto bueno y me aconsejó: “Lo que se escribe, es bueno guardarlo por algún tiempo y se relea después. El tiempo es amigo desinteresado, el mejor crítico de todo lo que hacemos.” Le hice caso. Han pasado más de sesenta años y he decidido publicarlo. Está escrito, no para mí, ignoro quién o quienes serán los beneficiarios. Es una ofrenda. A alguien a de servirle de algo, y ese algo, justificará mi esfuerzo.
Pagus Sangó
VEN CONMIGO
(O los pensamientos)
“Hay dos maneras de refutar: una que cae sobre la palabra, y otra que es extraña .a la palabra. Las causas que producen ilusión con relación a las palabras, son seis; la homonimia , la anfibología , la combinación , la división , la prosodia y la forma de la palabra misma .
Aristóteles: Obras Completas Tomo IV Pág.517
Los hombres poderosos todos se parecen: aman la fuerza y desdeñan la razón.
Saber dar, es hacerlo de modo tan sutil que el que pide no se sienta humillado Que piense: es un hermano, compartiendo con él lo que le ofrece.
El tiempo burla las máquinas y elementos inventados para contenerlo o controlarlo; el hombre vive preso atado a ellos y el tiempo pasa frente a sus ojos y no lo ve.
La mentira en si por grande que sea, comparada con la verdad, no es más que en apariencia y no supera ni a la más insignificante espina, aunque su crueldad haya hecho estragos.
Cuando callo con la razón a flor de labios, lo hago por una razón mayor a la que contengo.
Todo lo bueno a que se aspire y pueda suceder dependerá de los sacrificios empleados y debe recordarse; no hay sacrificios sin esfuerzos.
Las cosas que hace el hombre con el caballo no las hará jamás sin él.
Quien no se equivoca no aprende a hacer las cosas tan bien como es debido.
Cada ser humano sabe para qué vive. Sólo los sin razón no saben.
El abogado joven, puro empuje y ganas; el abogado viejo, pura sabiduría y desgano.
Uno de los problemas que padecemos con la política, es que los políticos se inclinan más a ser importantes que a servir.
Soy energía, moléculas y átomos. Pido lo que quiero y la ley de las posibilidades en consonancia con la ley de la atracción, satisface mi solicitud.
Nunca se sabe para quién se trabaja; se gastan los zapatos, se rompe el alma y al final, otros disfrutan. Si no se ha ido de este mundo, a veces, se queda mirando la fuga de sus desvelos, ya sea por error o mala suerte.
Las decisiones apresuradas suelen guardar peligros. Se hacen visibles tarde o temprano o cuando a veces, es demasiado tarde.
Para otorgar crédito, algunos exigen que los éxitos del solicitante sean mayores a sus fracasos; estiman que los aciertos son del presente y los errores del pasado.
La estrategia exitosa del hombre de negocios, es comprar a precio de ayer y vender hoy a pecio de mañana.
Para triunfar en el mundo, suficiente, ser un poco loco y medio sabio, mostrando siempre buen físico en verano y buen abrigo en invierno y nunca decir, ni ebrio, que sus arcas están vacías.
El superávit en la economía de un país, debe ser empleado para mejorar la vida de los que menos tienen. Si sobra de lo previsto, no se justifica mantenerlo ocioso en las arcas o distraerlo en andanzas oscuras.
Excepto la conciencia, todo tiene su precio y se vende hasta el alma.
En donde hay mucho dinero sólo vale lo que se puede comprar.
Han cambiado las épocas, son otros los tiempos, lástima que la literatura sea poco leída, menos entendida y se prefiera lo banal y lo insulso.
El periodismo es el resultado de hombres y mujeres audaces que por ganar su salario honradamente, exponen el honor y la vida, día tras día.
Ningún sabio es tan sabio, que en la historia se sepa, que resolvió todos sus problemas y fue enteramente feliz a lo largo de su vida.
No debiera juzgar ni condenar un hombre a otro, son pares y ambos son falibles. Una máquina a la vista de todos cargada con pruebas, códigos y leyes, tal vez procese un veredicto más ecuánime.
Cuando uno juzga la conducta de otro, habría que ver que trae en su mochila el juzgador.
Si fueran justos los jueces como la ley manda, habría más procesados y menos condenados, en homenaje a la verdad.
Lidiar con jueces que ven el derecho como ellos quieren es lucha desigual. Hay otros que lo ven como es, entonces fructifica la justicia.
La injusticia es el reverso de la justicia y puede darse vuelta.
Pagus Sangó- libro: Ven Conmigo o los pensamientos
jueves, 4 de febrero de 2010
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